El póker online se caracteriza por ser un juego que puede tener consecuencias inesperadas incluso para los apostadores profesionales. En algunos casos llegaremos a la rápida conclusión de que somos los favoritos para llevarnos un bote en cuestión. Por ejemplo, si jugamos AA contra 62o. En cambio, al jugar QQ contra KK lo más seguro es que no tengamos muy buenas posibilidades de ganar. Dependiendo de los distintos escenarios que se pueden dar en una partida de póker tendremos que tener presente los riesgos a los que nos enfrentamos a la hora de apostar.

Cabe destacar, que en muchos juegos, los riesgos de apostar o dejar de apostar en una mano pueden ser variables. El ir all in en una partida por dinero puede significar la pérdida de una gran suma de dinero. Sin embargo, si comparamos esta pérdida a la que puede resultar de no ganar un all in en un campeonato, con frecuencia nos daremos cuenta que el dinero perdido puede ser mucho mayor en esta última situación.
Por lo general, los mejores jugadores de póker aprenden a identificar los riesgos implícitos en las distintas manos que juegan cuando participan en torneos en los que la permanencia se convierte en el factor más importante.
Por otra parte, hay jugadores que utilizan tácticas básicas de póker de juegos de dinero incluso en las rondas iniciales de un torneo. Por lo general, estos jugadores modifican su planteo estratégico a medida que el campeonato avanza.