En apenas siete semanas la ley del juego entrará en funcionamiento. Es decir, que el mundo del poker en el estado cambiará por completo.
Tres serán las salas que podrán operar dentro de la legalidad. El resto se tendrán que buscar la vida y comenzar una nueva carrera en el mercado sudamericano. Ya que la ilegalidad, queda descartada por sus riesgos.
